A todas las personas que han querido compartir su testimonio y su confianza, les expresamos nuestro agradecimiento más profundo.
«Gracias por alzar la voz y por ese gran Amor a Dios que nadie te pudo quitar».
«Bendito Dios por este gran trabajo que hacéis. Oraré por ustedes desde Linares Nuevo León México».
«Gracias por el esfuerzo tan grande que están haciendo Hortensia y su equipo para ayudar a humanizar está experiencia para la mayoría dolorosa y difícil».
«Hola Hortensia. Vi tu entrevista por YouTube y me llegó al alma. Soy sacerdote peruano, con 32 años en el ministerio. Entiendo lo que has pasado porque yo lo he vivido en el seminario y en mis primeros años del sacerdocio. Entiendo el sufrimiento que pasan muchas religiosas por esto. Te escribo para decirte que te acompaño con mis oraciones y sigue haciendo mucho bien por medio de este servicio de ayudar a las mujeres que dejan la vida religiosa. Dios te bendiga».
«Hortensia López felicidades, sigue adelante que vuestra misión es un abanico de posibilidades como voz decís. Muy agradecida por vuestro mensaje. Vienen muchos tiempos mejores».
«Gracias por seguir compartiendo estos testimonios, Hortensia. Saludos desde Ecuador».
«Muchas veces pensamos que lo que nos ha pasado era normal y al escucharos, nos abre los ojos y podemos poner a las cosas su nombre».
«Agradezco al Señor por la existencia de esta Asociación, al igual que la vida de cada, con sus alegrías y también con sus tristezas, de las cuales han sido resilientes y están sacando luz y resurrección».
«Gracias, amigas. No os podéis imaginar todo lo que ayudáis. Gracias, gracias, gracias».
«Y pensar que hay gente que solo está preocupado por si se recibe la comunión de pie o de rodillas, en la boca o en las manos, cuando hay problemas tan grandes cuando al Jesús vivo en las personas se le está tratando tan mal».